El otro día escribí para mi muro de “facebook” una reflexión, que luego compartí con mis amigos y que ahora quiero compartir con vosotros, mis alumnos como despedida del curso.

Cada año me pregunto:

¿POR QUÉ SOY MAESTRO?

Y por que es ta pregunta, será tal vez los últimos días de curso. Quizás dude de cual es mi responsabilidad: educar para la crítica, enseñar para ser eficiente “ser social”, divertirnos mientras aprendo de y con mis alumnos y alumnas…
Si sé que no me gusta lo que estos días hago. No quiero obedecer “burocráticamente”. No quiero evaluar para dar por válidos los esfuerzos o las faltas de responsabilidad de mis alumnos, detrás de ellos hay un oficio de familia, que a veces no se cumple del todo, o que no se sabe muy bien como ejercer, un entorno, una casa y sus problemas. Yo los conozco muy poco y tengo que juzgar al único que los trae a la escuela, a mi alumno o alumna. No quiero.
Sé, también, que no quiero lamentarme por lo que pude haber cambiado luchando un poco más, o por lo que pude explicar a las familias y no supe comunicar. No quiero quejarme a cada rato de por que tengo que aceptar que las circunstancias legales son así y no se puede hacer nada.

Sí, eso, por qué soy maestro, cuando cada mañana, delante de veinticinco alumnos y alumnas digo: hoy voy a conseguir despertar su atención, su interés por los volúmenes y las áreas de los cuerpos geométricos o por el Complemento directo, indirecto y circunstancial, o por ver cómo cambian el sujeto en la pasiva y se convierte… o como decía el poeta J.A. Labordeta, maestro también:
“A veces me pregunto/qué hago yo aquí,/explicando la historia/que recién aprendí:/los líos de romanos,/de moros y cristianos,/el follón del marxismo… “Vamos expreso mi frustración docente ante la lucha que tengo que emprender por despertar curiosidad en mis alumnos, preocupación y me encuentro que su cabeza y su ilusión es el ‘spinner’, el nuevo juguete de moda en el patio del colegio, que no entiendo, que no sé para qué vale, que todos tienen y que sus padres, madres y demás familia les han permitido comprar, cuando no regalado y no sé si tampoco saben para qué se usa, pero que para mi labor de centrar la atención es mi mayor enemigo. Bueno en realidad igual no es mi mayor enemigo, lo mismo mi enemigo es eso que yo les quiero contar, y que ya hace cuarenta años me querían contar al mí, la misma “monserga” y casi del mismo modo.
Si sé, que una vez algún maestro o maestra, me cambio un poco los papeles, y me leyó un cuento, triste sobre una historia reciente en mi país y nos dijo leed, este otro libro, Réquiem por un campesino español, y luego hablamos. Lo leí, hablamos, y dije, la Historia es interesante, triste, injusta, indignante, pero interesante. Mi devoción por la Historia empezó, en la soledad de la lectura de aquella desgraciada e intolerable historia. Siempre recordé aquella maestra o maestro.
Ahora, digo seré capaz de despertar el recuerdo en alguno de mis alumnos o alumnas por algún pequeño gesto, algún cuento, explicación o historia que les haya contado. Creo que por eso soy maestro, para buscar que alguien que fue alumno o alumna mío, un día me abrace durante más de cinco segundos y me diga sin soltarme, que recuerda aquello que un día le expliqué, le conté, o que algo que hice por el o por ella lo recuerda siempre. Pero tampoco sé si eso puede ser lo único que me hace ser maestro, debe haber algo más, o algo diferente.

Lo único que sé es qué hay muchas cosas que he trabajado, que no sé si os han interesado demasiado, pero que hay muchas otras que no he podido, ni siquiera, mostrar. Qué como dice el título se escapan de clase.

Mi relación con vosotros y vosotras ha sido lo mejor. mantener un trato en el cuál veáis mis defectos, como cualquier persona y espero que algo positivo. que no os hay influido negativamente.

Hasta siempre y feliz vuelo en la vida.

 

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Acerca de cuadernodelprofe

maestro y aprendiz.
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4 respuestas a

  1. Gema Rubio Haro dijo:

    Gracias Juan Carlos, por plantearte la pregunta, señal inequívoca que piensas en la educación de nuestr@s hij@s. Perdona por comprarle el spinner, pero aun con el entre las manos que sepas que has llenado parte de la cabeza y corazón de mi hijo de curiosidad, conocimiento y alegría.
    ¿Sabes?… me has echo elegir cual será mi primer libro del verano Réquien por un campesino español.
    Me pareces un buen profe de esos que dejan huella.
    Lo dicho gracias.
    Gema Rubio.

  2. David Garcia dijo:

    Juan Carlos:
    Ha sido muy bonito lo que has dicho me ha llegado al corazón.la verdad es que tienes razón por lo de los spinners que son una tontería. Y yo empres te recordare como un profesor único, no solo por que se me han que dado muchas cosas de lecciones de deberes o de estudiar y sobre la vida también, sino que cada vez que ensenabas algo nuevo lo hacías divertido.Siempre que estudie recordare esos trucos divertidos para que mi vida sea un poco mas feliz.Nunca te olvidare.
    Un abrazo.

  3. Alonso Benavente del Barco dijo:

    Juan Carlos :
    Tú, para mí has sido el mejor maestro que he tenido desde que empezó en el colegio.Nos has enseñado muchas cosas pero no de una forma aburrida, tú nos la has enseñado de forma divertida y para mí me han interesado todas las clases que me has dado.Haré caso a las cosas y consejos que tú me has dado porque segura que funcionan.Siempre te recordaré.
    Que te vaya bien. Un saludo.

  4. Silvia Liberal Bernardino dijo:

    TE ECHARE DE MENOS JUAN CARLOS

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